El papel de los cuentos en el aprendizaje infantil y juvenil

29 julio, 2015 at 7:42 pm

En la Era Tecnológica en la que nos encontramos, cada vez existen más y mejores instrumentos para potenciar el aprendizaje y el desarrollo de las capacidades durante la etapa infantil y la adolescencia.

No obstante, hoy vamos a detenernos en el análisis de una herramienta con la que ya contaban nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos, para la enseñanza de los conceptos elementales de la sabiduría popular, los valores y las bases del comportamiento en una sociedad en la que la transmisión oral primaba por encima de la escrita, ya que no disfrutaban de los niveles de alfabetización con los que hoy, por suerte, contamos.

Los cuentos constituyen el máximo exponente de la capacidad de las palabras para despertar la atención de aquellas personas que escuchan el mensaje, permitiendo evocar realidades o fantasías en su mente.

Por ello, tal y como reflejó Teresa Colomer Martínez, docente de la Universidad Autónoma de Barcelona, en su artículo “El desenlace de los cuentos como ejemplo de las funciones de la literatura infantil y juvenil” publicado en Revista de Educación (número extraordinario de 2005 – páginas 203-216), la literatura infantil y juvenil, a través de cualquiera de sus expresiones actuales oral, escrita e incluso audiovisual, supone un elemento culturizador de primer orden, generalizado en todas las comunidades humanas que habitan o han habitado nuestro planeta.

Si bien puedes acceder al artículo completo a través de este enlace, cuya lectura detenida es más que recomendable, las funciones que, según la autora, cumple la literatura infantil en el contexto sociocultural actual son las siguientes:

  • El aprendizaje del lenguaje y de las formas literarias básicas sobre las que se sustentan y desarrollan las competencias interpretativas de los individuos a lo largo de su educación literaria.
  • La incorporación de las personas en edad infantil y juvenil al imaginario de su colectividad, fundamental para la comprensión del mundo y las relaciones sociales.
  • La socialización de las nuevas generaciones en los valores y conductas de su cultura, facilitando el aprendizaje de lo correcto y lo incorrecto, así como de aspectos como el sentimiento de pertenencia a un grupo o la empatía.