8 agosto, 2022

Profundizando en las características del TDAH. Diagnóstico

El diagnóstico de un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad debe estar basado en la valoración del nivel de desatención, hiperactividad e impulsividad que presenta el menor en su infancia o adolescencia.

En este sentido, y antes de continuar ampliando la información sobre este aspecto, es preciso poner de manifiesto que las únicas personas con capacidad real para llevar a cabo este análisis son las que disponen de una especialización profesional en el campo de la Neurología, dado que la causa más habitual de aparición de este trastorno está relacionada con la existencia de desórdenes genéticos de neurotransmisores, es decir, de los agentes químicos que se encargan del traspaso de información desde el cerebro al resto del sistema nervioso y terminaciones sensoriales.

Teniendo siempre presente este aspecto y considerando que la información que estamos aportando en este artículo es meramente orientativa, se pueden identificar una serie de conductas asociadas a las personas afectadas por un TDAH y que forman parte de los criterios de evaluación establecidos por los profesionales en el ámbito de la medicina, la psicología, la pedagogía y la psicopedagogía, atendiendo a los tres puntos comentados anteriormente:

Desatención

  • Periodos del día en los que la persona objeto de análisis presenta desatención y en los que muestra un mayor nivel de atención.
  • Capacidad de concentración.
  • Valoración de la cantidad y la calidad de los periodos de sueño.
  • Análisis de los factores que contribuyen a la distracción.

Hiperactividad

  • Excesiva movilidad corporal.
  • Tendencia a correr, saltar y hablar con excesiva rapidez cuando no es necesario hacerlo o en lugares que no son aptos para el desarrollo de dichas prácticas.
  • Dificultad para dedicarse a juegos pasivos y que impliquen la permanencia en un lugar determinado.

Impulsividad

  • Tendencia a precipitar respuestas a preguntas, cuando estas todavía no se han terminado de formular.
  • Propensión a golpearse y a golpear a los demás sin reparar conscientemente en esta conducta.
  • Inclinación a interrumpir actividades realizadas por otras personas o a no respetar los turnos de participación de los demás en una conversación o actividad grupal.

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